martes, 22 de noviembre de 2016

Toda palabra vuelve siempre sobre sus pasos

2091:
Las intromisiones políticas imperialistas desaparecen.
Los bloqueos comerciales capitalistas se han hecho inviables.
Las injerencias financieras colonialistas han sido prohibidas.
Las identidades mediático-culturales hollywoodienses son periódico de ayer.
Las intervenciones militares del Pentágono y la OTAN son impracticables.
Las guerras —de alta y de baja intensidad contra el Sur del mundo— se han hecho anacrónicas.
Las principales agencias meteorológicas del planeta informan que el mundo empieza inexplicablemente a despedir un olor a rosas y a bebés.

2021:
El petróleo —y todas las materias primas producidas en Venezuela y el Sur del mundo— suben.
El hambre —programada para la periferia desde los palacios satánicos de Occidente— baja.
La consciencia de clase y de cuido de la naturaleza remonta vuelo.
El dólar cae a su valor real, es decir, desaparece.
El euro cae a su valor real, o sea, desaparece.
La humanidad doliente empieza a subir a su valor real.

2016:
Una bandada de niños y de pájaros por siglos alimentándose de basuras
aparece de pronto alegre y robusta, alimentada como niños y como pájaros.
Las trasnacionales más entendidas en pillajes y corrupciones del mundo regresan a sus países.
Los oficiales diplomáticos especialistas en extorsiones y desfalcos regresan a sus países.
Los lobistas, los agentes comerciales y los traidores de oficio regresan a sus países.
Los bolsistas y los banqueros extranjeros y semi-extranjeros regresan a sus países.
Casi todo el país sueña, crea y hace patria.

2018:
Los precios del pan bajan.
Los precios del trabajo suben.
Los precios del dólar bajan.
Los precios del bolívar suben.
Los precios del transporte bajan.
La solidaridad sigue al alza.

2014:
Dos prominentes apellidos oligarcas de Venezuela resuelven NO declarar: “Vamos a prender las calles de Venezuela, todos los rincones, los mercados, las escuelas, las universidades y las plazas”, para derrocar al Gobierno de Venezuela. Evitan con ello 43 muertos, miles de heridos y pérdidas al país por el orden de los 5 mil millones de dólares.
Entre las acciones violentas que NO se llevan a cabo durante los inicialmente planeados cuatro meses de brotes fascistas destacan: el cierre arbitrario por varios meses de calles, avenidas y autopistas, el linchamiento moral y físico de opositores políticos, la quema de basura, carros, autobuses y edificios, agresiones con objetos contundentes, disparos de francotiradores a ciudadanos, soldados y a policías, la quema de preescolares con los niños adentro, ataques a sedes gubernamentales y lanzamiento de gases tóxicos.
La derecha y la ultraderecha en Venezuela resuelven exhortar a sus falanges abandonar las calles y a ponerse a trabajar y hacer política.

2013:
Millones de deudos de Hugo Chávez regresan alborozados a sus pueblos y casas tras recibir la noticia de que Chávez ha resucitado.
Miles afirman haberlo visto de nuevo enseñando cosas, lanzando chistes y cantando patrias.
Oncólogos informan que pese a que el tratamiento con RAD (radiation absorbed dose) científicamente falló, algo muy extraño, con olor a sinfín de lágrimas en el aire restableció al paciente.
Científicos europeos aprecian que fueron los aceleradores lineales los responsables del súbito restablecimiento.
Pero la realidad es que un edecán cualquiera, contratado para un acto espantoso no cualquiera resuelve a última hora derramar un veneno imperceptible a una alcantarilla cualquiera en las proximidades de un palacio.
Chávez y su pueblo ganan por tercera vez la presidencia.
Los alacranes del norte, del sur, del este y del oeste regresan a sus escondrijos.
El país se ahora el trauma y el costo de unas elecciones anticipadas.
El plan de guerra diplomática, económica, comercial y financiera aborta.

2003: Veinte mil dólares evaporados de las arcas de un país —por causa de un paro sabotaje petrolero de 2002— reaparecen, como por artes de magia, en los baúles de la nación
Fanáticos, lunáticos y generales alérgicos a la palabra patria, ya lejos de un obelisco
vuelven a sentirla, por instantes, tibia y pura en los labios.

2002:
El helicóptero que se iba a llevar a Chávez a la Orchila se avería.
El automóvil que se iba a llevar a Chávez a Fuerte Tiuna se avería.
Convocantes a una huelga general indefinida —hasta que caiga el país— la suspenden, llamando en cambio a un brío fraterno y constructivo de todos los patriotas.
Fedecámaras, CTV, la Universidad Católica Andrés Bello y la cúpula de la Iglesia católica rechazan categóricamente firmar un pacto contra Chávez
Evitan así una inflación cercana al 100%.
Impiden una caída del PIB de hasta 25% pasando de 126.200 millones de dólares en 2001, a 65.000 millones de dólares a finales de 200 y evitan una contracción económico de 50% en los siguientes dos años.
Un informe del español Grupo Santander calculó que de haber prosperado el golpe, la caída del PIB pudo haber sido la más alta de la historia latinoamericana. Una caída record.
Cincuenta mil pequeños y medianos comerciantes y artesanos observan atónitos cómo sus ahorros reaparecen intactos en sus cuentas.
Una huelga patronal —que pudo haber sido la más larga y traumática de la historia— no se produce.
Un bestial aguacero asciende, gota a gota, desde el suelo hasta el cielo
y una vez allí se evapora, formando nubes regordetas, pacíficas y relucientes

2000:
Un monstruoso alud nocturno,
hecho lodo, sangre y peñascos
retrocede de pronto,
trepa por sobre casas, farallones y malezas hasta
por fin alcanzar las cúspides más altas y brumosas del Ávila.
El mar se vuelve de rojo a lila y de violáceo a azulino hasta recuperar su antigua limpidez.
Miles de niños, niñas y padres, por días tapiados por el derrumbamiento,
brotan como lirios, limpios, de tierra y sangre, y se abrazan.

Siete buques de guerra de los Estados
Unidos —que merodean las costas de Venezuela— regresan, benignos y pacíficos
a merodear las costas de los Estados Unidos.

1992:
El teniente Hugo Chávez es designado pitcher oficial del equipo de los paracaidistas.
Un escuadrón de comandantes, mayores y tenientes vuelven a sus cuarteles generales tras comprender que no hay condiciones históricas objetivas sino para organizar una verbena pro fondos para graduarse y celebrar por todo lo alto.
Chávez es llevado en carnaval a Yare para conocer la festividad de los Diablos de Yare.

1989
Como todo va muy bien y boyante en Venezuela nadie sale a la calle sino a pasear un rato.
Como toda va muy bien y boyante en Venezuela, el país celebra una gran fiesta.
Como toda va muy bien y boyante en Venezuela las fuerzas armadas brindan por la felicidad del país.
Bolívar es solo una bonita y aparatosa estatua levantada en las plazas mayores de los pueblos, colegios primarios y ciudades.







viernes, 12 de enero de 2007